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Sabiduría de Saint Germain

Dios ofrece sus bienes a todos sus hijos, sólo
tu actitud hace que puedas encontrarlos o no, pues hasta Dios respeta tu
libre elección profunda.

La norma para el que desea avanzar es: vigila tu
mente para que no se salga de lo positivo, de lo que deseas obtener.

Todo lo que nos rodea vive, siente, padece, oye y
reacciona mejor o peor frente a nuestras acciones. Todo tiene inteligencia.
Todo siente.

La esencia de la vida prima, que sustancia el latido
del corazón de cada individuo, es bella, armoniosa, pura, inteligente y
neutral en sí.

No
solamente tenemos el poder del “Yo Soy”, sino la asistencia individual de
Dios cuando usamos estas afirmaciones.

El alma que posee suficiente fuerza
para vestirse de su armadura de amor divino, y avanza, no encontrará
barrera alguna.

“Yo Soy” la presencia gobernante que me
precede a donde yo vaya durante todo el día, ordenando perfecta paz y
armonía en todas mis actividades.

“Yo Soy” la esencia misma de aquello que yo deseo.

Recopilación: Club MaNena, 2008, Website:
www.clubmanena.cl
Fuente: Sánchez Sorondo, Gabriel. La Sabiduría de Saint
Germain. Longseller S.A., 1ª edición, Argentina, 159 pp., 2004.
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