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Objetos visuales para meditar
Es una meditación contemplativa. Cualquier objeto
puede ser el foco de atención, puede tener un valor simbólico o
asociaciones neutrales. Se pueden utilizar de diferentes maneras para limpiar
la mente de pensamientos. La persona puede contemplar fijamente el
objeto, o bien, puede cerrar intermitentemente los ojos y dejar que la
imagen se recree en su mente.
El círculo
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Es sólido, puede tener sustancia dentro.
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Es vacío, puede no tener nada dentro.
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Es móvil, puede girar y rodar.
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Es inmóvil, puede estar detenido.
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Es una totalidad, encierra todas sus partes en el interior.
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Es continuo, cualquier punto a lo largo de su circunferencia es el
comienzo y el final.
Elegir un círculo de 30 cm. de diámetro y
trazarlo destacando el centro con un punto, colgarlo en la pared
a nivel de los ojos a una distancia cómoda.
Obsérvelo como una forma simplemente, absorba toda la imagen en forma
intuitiva y no la examine racionalmente. Sienta que la imagen se extiende
alrededor de su punto de concentración, fluya desde el centro hacia los
bordes y viceversa. Si su atención vaga, devuélvala suavemente al centro de
la imagen.
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Tiene una finalidad sagrada en la religión budista.
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Es complejo, bello y armónico.
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Es un objeto focal supremo para la meditación contemplativa.
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Suelen tener representaciones
de seres vivos o ser geométricos(llamados yantras).
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Encierran motivo simbólicos dispuestos en
círculos concéntricos alrededor de un punto definido. El punto
central representa el yo interior y la conciencia divina,
mientras que los círculos representan el ciclo de vida y la noción
de la naturaleza en eterna autorenovación.
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Afirma la unidad fundamental de todas las cosas.
Su uso es similar al círculo. Elegir un mandala de 30 cm de diámetro y colgarlo en la
pared a nivel de los ojos a una distancia cómoda.
Obsérvelo como una forma simplemente, absorba toda la imagen en forma
intuitiva y no la examine racionalmente. Sienta que la imagen se extiende
alrededor de su punto de concentración, fluya desde el centro hacia los
bordes y viceversa. Si su atención vaga, devuélvala suavemente al centro de
la imagen.
La vela
Siéntese sin moverse mientras mira la llama
de una vela, concéntrese en ella relajado, dejando
que la llama llene su mente. Si la llama es demasiado brillante, mire
el borde superior de la vela. Cierre los ojos, note que la imagen
de la llama se imprime en la oscuridad, mantenga esa imagen, aceptando
cualquier cambio de color. Hágalo hasta que desaparezca y abra de nuevo
los ojos y mire la vela. Repita la secuencia en silencio.
Recopilación: Club MaNena, 2008, website: www.clubmanena.cl
Fuente: Payne, Rosemary
A., Técnicas de relajación, guía practica. Editorial Paidotribo, 1ª
edición, Barcelona, 364 pp., 1996.
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