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Meditación
La meditación se usa para describir varios estados
de quietud interior. Es una técnica que ayuda a relajarse y a
alcanzar un estado de paz interna. Es una apertura del yo para
revelar el mundo interior sin un objetivo determinado.
Recurrimos a la meditación por diferentes razones,
para:
·
encontrar la paz
·
alcanzar el conocimiento
·
alcanzar la sabiduría
·
encontrarse a sí mismo
·
vaciar la mente
·
experimentar la verdadera realidad
La meditación es un estado en que la mente
está quieta y se escucha a sí misma , el meditador está relajado
pero al mismo tiempo alerta. Es un método que consiste en concentrar
la atención en un estímulo elegido, de forma sostenida y sin esfuerzo,
que permite la desconexión de los acontecimientos de la vida externa y
de la propia actividad. Pueden entrar pensamientos en su cabeza, pero
en lugar de examinar su contenido, deja que fluyan sin vincularse con nada
de ellos. El meditador se halla en
un estado de percepción y alerta aumentadas, consciente de sus alrededores
y centrado fijamente en el momento presente.
Es una actividad mediada por el hemisferio derecho
del cerebro, se expresa el pensamiento intuitivo y sin palabras.
Es un estado alterado de conciencia, que mantiene una actitud
relajada prestando atención sin capacidad de crítica ni juicio, es abierta
y receptiva a nuevas e insospechadas posibilidades, la mente está
vaciada de todos los pensamientos excepto la percepción de los estímulos.
Beneficios:
·
Se logra mayor comprensión del yo,
conciencia de sí mismo, se vuelve más receptivo a las percepciones que
emergen de partes más profundas del ser.
·
Se obtiene un nuevo sentido de la
relajación y de la paz interior.
·
Favorece una mayor claridad mental
y una mejoría en la concentración.
·
Se vive en armonía consigo mismo.
·
Desarrolla un sentido de desapego,
la persona acepta muchas de sus reacciones emocionales desagradables como
sensaciones corporales de corta duración creadas por sus pensamientos.
·
Se vive en el presente, se valora
el aquí y el ahora. La autopercepción permite estar alerta de forma muy
aguda.
La práctica regular aumenta los beneficios de
la meditación. La duración de la sesión depende de la experiencia
del meditador, 5 minutos para un principiante es suficiente, 15 a
20 minutos para el experto. Eso lo decide ud.
Sesión de meditación
1.
Atención a la posición: sentado o tendido en un ambiente tranquilo y cálido. Es
preferible sentado en una silla (para evitar quedarse dormido), en el suelo
con un cojín cruzando las piernas o en posición de loto, lo que resulte más
cómodo. Las manos descansan sobre los muslos, la cabeza debe mantenerse
relajada sobre la columna vertebral para liberar los músculos del cuello,
los ojos cerrados o ligeramente abiertos.
2.
Procedimiento para calmarse: dirigir los pensamientos hacia dentro. Examinar la tensión
muscular para asegurarse de que los grupos musculares estén lo más
relajados posible. Prestarles atención intencionadamente unos breves
momentos en lugar de pretender que no existen, como sigue:
“Comenzando por los pies, observe cualquier
tensión....luego pase por los tobillos, moviéndolos lentamente si no están
relajados....ahora sus piernas....y sus caderas, apóyelas en la silla o el
suelo. Siga subiendo por el tronco, abdomen, pecho y espalda....llegue
hasta los hombros y déjelos caer. Deje que los brazos cuelguen cómodamente,
con los dedos libres de tensión. Siga por el cuello y relaje sus
músculos....la cabeza, relaje la mandíbula, los músculos de la cara, el
cuero cabelludo. Tranquilícese, siéntase a tono consigo mismo....escuchando
a su yo....limitándose a ser ud.....percibiendo la sensación que produce,
sin ahondar en razones, explicaciones ni palabras....”
Deje que transcurran generosos momentos entre
cada frase.
3.
Concentración en un estímulo
elegido: concentre su
atención en cualquiera de los siguientes estímulos:
·
respiración,
·
objetos visuales(un círculo, un mandala, una vela),
·
partes del cuerpo(el entrecejo, la coronilla de la cabeza, el dedo gordo del
pie, etc.),
·
mantras.
Al principio puede ser difícil por el constante
fluir de imágenes, recuerdos y asociaciones. No luche contra las
distracciones, acepte su presencia y continúe concentrado en el estímulo,
se debilitarán. Puede considerar a los pensamientos intrusos como nubes a
la deriva u hojas flotando alejándose en una corriente de agua, de ésta
manera la atención es devuelta suavemente al estímulo elegido.
4.
Regreso a la actividad cotidiana: cuando esté preparado deje que su meditación termine. Deje
que el estímulo elegido se diluya y desaparezca con una sensación de
gratitud hacia él. Luego dirija su atención a la respiración, contando 10
respiraciones naturales. Mueva sus músculos suavemente en círculos
pequeños, o realice suaves estiramientos para vivificarlos.
Recopilación: Club MaNena, 2008, website: www.clubmanena.cl
Fuente:
·
Payne, Rosemary A., Técnicas de
relajación, guía practica. Editorial Paidotribo, 1ª edición, Barcelona, 364
pp., 1996.
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Engel, Pedro; Liberman, Gloria.
Caminos Alternativos de Sanación, Grijalbo, Chile, 193 pp, 1998
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