Home Club MaNena

   HOME

CURSOS

CALENDARIO

REIKI-TERAPIA

TERAPIA MAGNIFIED

CONTACTO

 

 

  Flores de Bach

 

         

           Hacia 1919, Bach quedó muy impresionado por el trabajo y las ideas del fundador de la Homeopatía, Samuel Christian Hahnemann. Tanto fue así, que, en 1930, abandonó la tranquilidad profesional y la seguridad económica de su carrera médica, y se trasladó a Gales para dedicarse enteramente al estudio de las plantas curativas.

           Edward Bach deseaba conocer la verdadera causa de la enfermedad, por este motivo estudió medicina, con especial interés en la inmunología y la bacteriología; sin embargo, aún con estos estudios e investigaciones, no encontraba respuesta a su búsqueda.

           Con el tiempo y la profundización en sus investigaciones, llegó a describir los 37 elixires florales más un agua de manantial. Estos ayudan a liberar sentimientos tales como la ira, la angustia, la depresión, el miedo.

           El doctor Bach describió distintos estados emocionales que impiden desenvolverse naturalmente a las personas. Creía que las enfermedades del corazón y la mente han de ser el centro de atención de un Sanador, porque las enfermedades físicas son síntomas. Por lo tanto, debe buscarse la causa más profunda de esa señal.           

           Postula varios principios:

 

1.      Para entender la naturaleza de la enfermedad se necesita aceptar ciertas verdades fundamentales como el Alma, un Ser Divino y Todopoderoso; nuestro cuerpo es el templo terrenal de esa Alma, nuestro Ser Divino nos da vida y si nosotros permitimos que nos guíe, nos impulsará al bienestar completo de la personalidad y del Alma. Él, nuestro Ser Supremo, es nuestra chispa de vida y luz.

2.      Nosotros somos personalidades y estamos en esta tierra para obtener conocimiento y experiencia, para desarrollar las virtudes que nos faltan y para enmendar lo malo de nosotros mismos.

3.      Tenemos que aceptar que la vida del ser humano es breve y que es un paso más dentro de nuestra evolución. El Alma, el auténtico Ser, es inmortal y nuestro cuerpo, del cual tenemos conciencia, es temporal.

4.      Mientras nuestra Alma y nuestra personalidad estén en armonía, el Ser se desenvolverá naturalmente en su medio, o sea, en paz consigo mismo. Cuando no existe armonía entre ambos, la personalidad se desvía del camino trazado por el Alma, hay conflicto, que es causal de la enfermedad y de la infelicidad.

5.      Comprender que todas las cosas son parte de la unidad. Así, cualquier acción en contra de nosotros mismo o del resto atenta contra la Unidad primordial. Los errores fundamentales son: dejar de escuchar los dictados del Alma y actuar en contra de la Unidad por medio de nuestros defectos: orgullo, crueldad, odio, ignorancia, codicia, inseguridad, rencor, etc.

 

          Si la personalidad escuchara a su Alma, se sintonizaría con la virtud de sus propios defectos, encontrando las respuestas y guías para su vida; entraría en un estado de armonía.

          Los elixires rescatan la virtud del defecto de nuestra personalidad, trabajando en niveles mentales, emocionales y en el más denso, el físico, aportando estabilidad y armonía a nuestra vida.

          Edward Bach se centró en la experimentación directa, pero también dedicó mucha atención a los dictados de su intuición. Así fue como llegó a la profunda convicción de que, si bien era cierto que muchísimas plantas tenían la propiedad de aliviar distintos síntomas o enfermedades, eran relativamente pocas las que, en verdad, podían curar.

          Apuntó todos sus esfuerzos a intentar descubrir cuáles eran estas pocas plantas totalmente curativas, capaces de restablecer la salud del cuerpo y de la mente. Trabajó con la premisa de que tenía que  tratarse de plantas comunes, que no fueran dañinas ni tóxicas en ningún sentido.

          Así fue como desarrolló lo que él consideró un método ideal para extraer lo esencial de cada planta. La forma era colocando los pétalos de la flor, perfectamente formados, en la superficie del agua fresca, al sol.

          Trabajó arduamente durante meses y meses hasta llegar a reducir su selección a 38 plantas, las que agrupó de acuerdo con sus funciones respecto de determinado estado alterado de salud, para el cual esas plantas resultaban benéficas.

 

 

Clasificación Primaria de Bach.

Los remedios básicos según el estado de salud:

Preocupación excesiva por el bienestar de los demás

Verbena, Vid, Achicoria, Agua de roca, Haya

Indecisión

Sclerantus, Ceratro, Genciana, Aulaga, Evena silvestre, Ojaranzo

Soledad

Balsamina, Violeta de agua, Brezo

Miedo

Castaño de indias, Álamo, Ciruelo cerasífero, Jara, Mímulus

Hipersensibilidad a las influencias e ideas

Centaura, Nogal, Acebo, Agrimonia

Desaliento o desesperación

Olmo, Castaño común, Roble, Manzano silvestre, Alerce, Pino, Leche de gallina, Sauce

 Falta de interés por las circunstancias presentes

Madreselva, Clemátide, Olivo, Castaño blanco, Rosa silvestre, Brote de castaño, Mostaza

 

           

 

 

Recopilación: Club MaNena, 2010, website: www.clubmanena.cl

Autor:  Salud Alternativa. Guía completa de Remedios Naturales, publicación bimestral nº 12. X. Y. Z. Editora S. A., Buenos Aires, Argentina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© 2008 – 2011 Club MaNena  |  Peñablanca  |  V Región  |  Chile  | 56- 032- 2821506

 

 

Follow us on Twitter

 

Alimentación Sana

Actividad Física

Animales

Cadenas De Oración

Enlaces

Luna

Magnified Healing

Medio Ambiente

Reiki

Sabiduría Espiritual

Salud Y Bienestar

Sudoku

Tu Mascota

 

ClubAmigos:

@ Desechos

 

MAPA

SOMOS

CONTACTO

FOTOGALERIA

©2008 - 2011 CMN