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Contener
El Médico y Rehabilitador argentino, Rodolfo
Castillo Morales, creó un concepto neuropsicomotor en los años 60, con
el que estimula el desarrollo de niños o adultos que tienen deficiencias
en algún área de su desarrollo, es el concepto Castillo Morales.
Él observó
culturas latino americanas, en las que cada miembro de la comunidad
forma parte fundamental del grupo. Desde que nace el individuo es
importante, tiene su lugar privilegiado dentro del orden de la
sociedad, por lo tanto, su crianza es abordada en conjunto por la
familia y su entorno, ellos influyen en su desarrollo neuropsicomotor,
así como también en sus características individuales.
La filosofía de este Concepto considera
a las personas como seres humanos con posibilidades, evitando el
término limitaciones. Es decir, lo que algunos miran como obstáculos o
barreras en la vida, más bien son oportunidades que nos permiten
evolucionar para bien, reconozcamos o no nuestras limitaciones.
Las capacidades
y necesidades de cada persona son importantes, para el Dr. Castillo
Morales somos individuos contenidos dentro de un continente, ya sea
éste el útero, nuestro cuerpo, los brazos de la madre. La contención es
primordial. Yo agregaría que cualquier persona, cosa o instancia que
nos soporte, apoye y mantenga amparados según nuestros requerimientos se
convierte en continente. Nuestro propio cuerpo conforma continente,
aquel que da refugio a nuestras células, nuestros órganos, nuestros
pensamientos, nuestros deseos y esperanzas, nos permite desplazarnos,
entrar en acción, nos da la oportunidad de amar y ser amados, la casa del
alma, en fin, este breve espacio que ocupamos y nos hace sentir seguros
de donde estamos, nos hace sentir contenidos.
Contención, es un concepto muy importante para el Dr. Castillo Morales,
es la base de su terapia, su técnica está basada en contener a los
pacientes y darles calma: Calma Motora, cuyo fin es que presten
atención, que se preparen a recibir todos aquellos estímulos sensoriales y
motores que les permitan un desarrollo neuropsicomotor normal.
La contención
entonces pasa a ser parte esencial de nuestras vidas, tanto seres
humanos como animales buscan refugio en algún continente que los proteja y
de afecto, que les permita ser libres. Dependiendo del punto de vista,
podemos ser continentes para otros, contenidos por otros.
La búsqueda de
protección y de abrigo, nos acompaña desde que el óvulo es fecundado,
nuestro desarrollo es contenido por la madre, aquel ser incondicional
que nos brinda su apoyo desde el día 1, nos alimenta con sus propios
fluidos. Que cómodos podemos sentirnos en ese pequeño espacio, cuanto
llanto al dejarlo, nacer para experimentar otros continentes.
Percibir se
transforma en nuestro pase de entrada al mundo de la experimentación. Los estímulos que recibimos nos contactan con la intimidad
de las experiencias. La integración sensorial de todas las
percepciones moduladas por nuestro cerebro, nos abre camino al
universo de la vida, nos permite desarrollarnos y nos hace vivir
intensamente.
Los principales
mediadores de los sentidos son el sistema propioceptivo(relación
espacial conmigo mismo y el entorno), sistema cutáneo(tacto), sistema
vestibular(oído, el equilibrio) y sistema visual. Cualquier falla en
uno de ellos cambia el destino de nuestra percepción: la respuesta
adaptativa normal que damos ante un estímulo cualquiera se
distorsiona, es decir, nuestro procesamiento sensorial es disfuncional.
Problemas en el
desarrollo neuropsicomotor pueden ocurrir a edades tempranas, in útero. Un bebé expuesto en el útero a cualquier tipo de estrés, ya
sea por sustancias o por acontecimientos, percibirá el mundo al nacer de
otra manera, estará predispuesto sensorialmente a adaptarse inadecuadamente
si las condiciones no mejoran, si los estímulos que recibe siguen siendo
desfavorables. Un bebé prematuro que no ha completado su desarrollo ,
necesitará de un continente que le
brinde las oportunidades y experiencias que no alcanzó a vivir en el
vientre de su madre.
Durante el resto
de nuestras vidas, el proceso continúa moldeando nuestros cerebros y cómo
nos adaptamos al medio ambiente. Un hijo que no tiene un hogar(un
continente), cuyos padres trabajan incesantemente para lograr el sustento mensual,
es aquel que buscará abrigo en otros continentes, consuelo en los amigos y
en los que no lo son tanto, ayuda en lugares extraños, pues sus padres no
están allí para contenerlo. Mujeres que soportan matrimonios abusivos,
víctimas de violencia extrema, no conocen otra forma de vivir, insertas en
una realidad que no las favorece, sólo un estimulo externo les puede
mostrar que merecen una vida mejor y que merecen ser contenidas. Un abuelo
que trabajó de sol a sol para criar a sus hijos ya lejos del hogar, tiene
una percepción del mundo diferente al final de su vida, ya no recuerda si
tomó desayuno esta mañana, sabe de qué color era la pelota con que jugaba
de niño la pichanga del domingo con sus vecinos en el barrio, pero hoy, no
recuerda si tomó desayuno; los hijos se aburren con sus historias, poco lo
visitan, está sólo. Y no sólo estos ejemplos, que sucede con aquel joven
exitoso que lo tiene todo, y de un minuto a otro tiene un accidente en moto
que lo deja en silla de ruedas por el resto de su vida.
Contención y
percepción sustentan nuestras vidas, nos permiten crecer y adaptarnos a las
nuevas experiencias que vivimos, nos permiten vivir en nuevos escenarios
antes no pisados. Todas las potencialidades que tenemos en el presente, que
desarrollamos en el pasado y que incrementaremos en el futuro, son nuestro
sustento, la materia prima con que contamos. Somos seres humanos con
posibilidades.
Que importante
es el continente que nos contiene. Que importante
es el entorno afectivo, emocional, social, educacional, etc. en el que
vivimos, no nos determinan ni definen en esencia, pero cada experiencia que
tenemos y cada respuesta que damos ante cualquier evento, nos permiten desarrollar
nuestro ser interno y nos llevarán a recordar o re-aprender quienes
somos. La percepción es fundamental en nuestro desarrollo, nos
posibilita cambiar, crear nuevas respuestas ante situaciones semejantes ya
vividas. Nos permite ser.
“Cambia, todo cambia”
dice la canción de Violeta Parra, es cierto, lo que pensamos hoy no es lo
mismo de ayer, ni será lo de mañana. Que gran potencial es éste el que
tenemos aquí y ahora.
Las bases del
Concepto Castillo Morales son antropológicas, pedagógicas, ecológicas,
anatomofuncionales y por supuesto, neurofisiológicas. Es la neuroplasticidad
del sistema nervioso quien hace posible finalmente la adaptación
adecuada e intencionada a un estímulo. Es el Cerebro quien responde a
todo evento corporal o extracorpóreo que nos involucra, tengamos o no
disfunciones anatómicas o psicológicas que influyan en nuestras respuestas.
Contención,
integración sensorial, continentes, contenidos, calma, estímulos,
adaptación adecuada, Ser. Todos conceptos que fluyen hacia el mismo fin....
Vivir este mundo, crear nuestro mundo.
Autor: María
Elena Lagos Carevic, Club MaNena, 2008, website: www.clubmanena.cl
Fuente:
Clase de Rehabilitación Neurológica, Profesores: Mitzi Catalán y Carlos Bustamante.
Integración Sensorial y Concepto Castillo Morales, Escuela de Kinesiología,
P. Universidad Católica de Valparaíso, Chile, septiembre, 2008.
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